Y el día fue gris, triste como un niño extraviado, como padres que han perdido su tesoro más preciado.
Su voz no se escuchaba, no había vida en su mirada, su corazón no palpitaba, y mucha gente la lloraba.
Mas que perder una amiga, había perdido una hermana, y es que una hermana era ella para mi, confidente y consejera, reservada a su manera y aunque fingía dureza era dulce y cariñosa, frágil como una rosa, hacendosa y nada ociosa, laboriosa y ordenada así era mi hermana.
Mas que amiga era familia, no teníamos la misma sangre pero compartíamos el mismo corazón.
Padres destrozados que no tenían consuelo, lloraban devastados lamentándose en su duelo.
Hija de mi corazón, te has llevado mi ilusión , tu partida me ha dejado, destrozado el corazón.
Ya no hay noches en que duerma ni días en cuales descansar, tu recuerdo sigue vivo pero tu cuerpo ya no está.
Estas siempre presente amiga de mi alma, mi querida Raydin.


No hay comentarios:
Publicar un comentario