El planeta es un lugar que fue creado para ser habitado por seres humanos, plantas y animales, pero en ocasiones por la falta de respeto, vemos como los roles se intercambian, personas actuando como animales y los animales como deberían actuar las personas.

A menudo pasa, que algunas personas rompen las reglas, hacen cosas que terminan perjudicando a su prójimo, le piden un favor con amabilidad y humildad, pero se exaltan, endurecen el corazón y ofenden a la persona, sin saber que las malas obras se devuelven.

Debemos comprender que las malas acciones, nos perjudica, que si alguien esta enfermo y te pide que por favor, no fumes a su lado y te niegas con arrogancia, con esa mala actitud perjudicas a esa persona.

Seamos humildes “hoy por ti mañana por mí”. No sabes cuándo puedas necesitar de los demás y si no eres amable y respetuoso, cuando la vida te cruce con esa persona que ofendiste o no ayudaste, sino tiene buen corazón puede alegrarse de tu mal y recordarte que cuando te necesitó, no lo ayudaste.


Recuerda que la vida es como un reloj de agujas, siempre la aguja vuelve al inicio. Sé bueno con los demás y respeta a todos no importa su edad o raza;  ya que como dijo Benito Juárez, “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Respeta para que te respeten, se buen vecino, buen compañero de trabajo, buen ciudadano y ama a tu prójimo como a ti mismo.